Tres monjas, después de escuchar Misa, se acercan al altar donde existe un Crucificado.
Dice la primera monja:
- Hay que ver hermanas lo que Jesucristo fué capaz de hacer por el perdón de nuestros pecados. Yo en justo pago, sería capaz de dejarme violar una vez, con tal de que le quitasen uno de los tres clavos que tiene.
Dice la segunda monja:
- Pues yo sería capaz de dejarme violar dos veces, con tal de que le quitasen dos de los tres clavos que tiene
Dice la tercera monja:
- Pues yo sería capaz de dejarme violar tres veces, con tal de que le quitasen los tres clavos que tiene
En esto se oye murmurar al Crucificado:
- La reputa que las parió, al final, estas tres hijas de puta, van a conseguir que me caiga de la Cruz. |