| Se encontraba un famoso torero mexicano, durante una gira internacional, en el aeropuerto de Galicia, España esperando su equipaje en la banda transportadora. Cuando ve llegar su maleta la sujeta de una de las hazas cuando, de pronto, se da cuenta que un típico gallego sujeta la otra haza. El gallego le dice al torero: - ¡Zuerte, matador! - ¡Hombre amigo, muchas gracias!- le reponde el mexicano y se dispone a marcharse, pero el gallego no suelta la maleta y le dice: - ¡Zuerte, matador! - Si, si, muchas gracias otra vez amigo- le dice el torero, pero el otro no suelta la maleta y le vuelve a decir: - ¡Zuerte, matador! - ¡Oiga amigo! ¿que le pasa? - le dice con impaciencia el mexicano - ya le dí las gracias, ¿que más quiere?, ¿un autógrafo o qué? El gallego le responde: ¡Oz digo zuerte matador ezta maleta porque ez mía! |